En los divorcios en Illinois, las deudas se dividen como el resto del patrimonio. Es decir, el origen de la deuda determina si son responsabilidades compartidas o individuales después de la separación. La ley de nuestro estado busca una división justa, por lo que tu caso puede tener una división diferente a la de otras personas divorciadas en el mismo condado.
Determina el origen de la deuda
En Illinois, el dinero que se debe se clasifica en dos categorías principales: deudas matrimoniales y deudas no matrimoniales. Esta distinción es el paso más importante para saber quién debe pagar.
Las deudas matrimoniales son todas aquellas que tú o tu cónyuge adquirieron después de casarse. No importa si la tarjeta de crédito está solamente a nombre de uno de los dos; si el gasto se hizo durante el matrimonio, el tribunal asume que es una obligación compartida.
Por otro lado, las deudas no matrimoniales pertenecen a uno solo de los cónyuges. Esta categoría incluye:
- Las deudas que adquiriste antes de casarte y que nunca se combinaron con los gastos del hogar.
- Los compromisos financieros asumidos después de que un juez dictó una sentencia de separación legal.
- Las deudas que la pareja acordó de forma exclusiva en un contrato prenupcial o postnupcial válido.
Si tú afirmas que una deuda acumulada durante el matrimonio le pertenece únicamente a tu ex pareja, tienes la responsabilidad de demostrarlo ante el juez con pruebas claras.
¿Cómo decide el juez la repartición de los saldos pendientes?
Si tú y tu cónyuge no logran llegar a un acuerdo sobre cómo pagar los saldos pendientes, un tribunal del condado tomará la decisión por ustedes. Illinois es un estado de distribución equitativa. Esto significa que el juez dividirá las deudas de forma justa, pero no necesariamente en partes iguales o 50-50.
Para lograr una división equilibrada (enlace en inglés), el juez analiza la situación particular de la familia. El tribunal evalúa la duración del matrimonio y los ingresos actuales de cada persona. También considera la edad, la salud y la capacidad que tiene cada uno para generar dinero en el futuro. Por ejemplo, si tu ex esposo tiene un salario mucho más alto que el tuyo, el juez podría ordenarle pagar un porcentaje mayor de las deudas comunes, ya que él cuenta con más recursos para recuperarse económicamente.
Del mismo modo, el juez revisará si alguno de los dos gastó dinero de forma excesiva o irresponsable. Si tu pareja acumuló deudas en actividades que no beneficiaron al hogar, el tribunal puede asignarle la responsabilidad total de esos pagos. Recuerda que cada caso es único y que la corte analiza detalladamente la economía de cada hogar para que puedas empezar de nuevo sin cargas injustas.
